Ninguno de estos agentes se instala "porque sí". El diagnóstico determina cuáles necesita tu empresa, con qué integración, qué coste y qué condiciones legales. Este es el catálogo completo.
Cada agente es como una nueva incorporación a tu equipo comercial: tiene un nombre, una función concreta y trabaja las 24 horas. No son chatbots genéricos ni sustituyen a tus comerciales — analizan, detectan riesgos y proponen la siguiente acción.
La automatización mantiene el proceso en movimiento. Los agentes ayudan a decidir cómo avanzar. Tu equipo conserva el control.
Atiende y califica cada lead en el momento en que llega — no cuando alguien puede.
Antes: los leads de la web o de campañas esperan horas o días; cuando alguien responde, ya están fríos o hablando con la competencia.
Qué hace: conversa con cada lead entrante, identifica empresa, necesidad, urgencia y capacidad de decisión con tus criterios, agenda si encaja y lo registra en el CRM. Deriva a una persona los casos que lo merecen.
Después: tu equipo recibe solo los leads que de verdad pueden comprar, ya calificados y con la conversación registrada. Ver a Vera en acción ↓
Detecta lo que el CRM muestra, pero nadie está viendo.
Antes: deals sin próximo paso, fechas vencidas e importes poco fiables inflan un pipeline que dirección no sabe si es real.
Qué hace: revisa el pipeline en continuo y señala deals estancados, etapas incoherentes, ausencia de decisor y cuentas que inflan el forecast. No corrige por su cuenta: explica el riesgo y propone la acción.
Después: el pipeline refleja la realidad y los problemas aparecen antes de convertirse en pérdidas.
Convierte cada reunión en información comercial accionable.
Antes: necesidades, requisitos, objeciones y compromisos quedan repartidos entre cuadernos, correos y memoria personal.
Qué hace: organiza necesidad, requisitos, presupuesto, decisores, objeciones y próximos pasos — y distingue un dato confirmado de una interpretación o una hipótesis, para no llenar el CRM de conclusiones que el cliente nunca dijo.
Después: cada reunión termina con información estructurada, tareas claras y continuidad.
Indica qué oportunidad atender y qué hacer a continuación.
Antes: el comercial reconstruye mentalmente cada cuenta para decidir; en carteras grandes, solo las visibles reciben atención.
Qué hace: analiza el estado de cada oportunidad y recomienda a quién contactar, qué falta, qué objeción resolver o cuándo dejar de invertir tiempo — ligado al bloqueo real, no un genérico "hacer seguimiento".
Después: el comercial empieza el día sabiendo qué cuentas requieren atención y cuál es el paso más razonable.
Activa el seguimiento correcto antes de que la oportunidad se enfríe.
Antes: las propuestas quedan abiertas semanas; los recordatorios dependen de la memoria y suelen ser mensajes genéricos.
Qué hace: revisa la última conversación, la etapa, los compromisos y el tiempo sin actividad, y propone el seguimiento adecuado. Los mensajes rutinarios se automatizan; las cuentas estratégicas quedan a revisión humana.
Después: las oportunidades reciben atención antes de enfriarse y cada contacto tiene un propósito comercial.
Transforma los datos del CRM en decisiones para dirección.
Antes: dirección recibe dashboards con muchas cifras, pero sigue sin saber por qué no avanzan las ventas ni si puede confiar en el forecast.
Qué hace: cruza pipeline, actividad, tiempos y comportamiento histórico para explicar qué cambió, qué deals están en riesgo, qué previsiones parecen optimistas y qué decisión priorizar.
Después: dirección no recibe solo datos: recibe alertas, explicaciones y prioridades.
Encuentra oportunidades vivas entre tus clientes y propuestas olvidadas.
Antes: propuestas abandonadas, proyectos aplazados y clientes inactivos duermen en el CRM, mientras la empresa sigue pagando por leads nuevos.
Qué hace: revisa la cartera histórica, distingue lo recuperable de lo que no, prioriza por potencial y propone una razón relevante para retomar cada conversación.
Después: nueva actividad comercial a partir de activos que ya tenías — sin depender solo de prospectar más.
De un proceso comercial reactivo y dependiente de la memoria a un equipo que detecta, prioriza y ayuda a actuar. No contratas a todos a la vez: el diagnóstico determina qué especialistas necesita tu empresa — y en qué orden conviene incorporarlos. Cada agente se identifica como IA y los datos se tratan según el RGPD, con consentimiento y trazabilidad.
Vera es el prototipo funcional de cualificación y diagnóstico de Evolutive AI Sales. Demuestra cómo una interacción estructurada recoge información, aplica reglas y prepara una primera lectura comercial — con la documentación real de la empresa, sin inventar. Así es como conversa:
Ejemplo ilustrativo de conversación. Vera es un prototipo funcional: es el tipo de agente de cualificación que implementamos cuando el diagnóstico lo justifica.
No elegimos agentes de un catálogo: el diagnóstico decide cuáles tienen sentido para tu empresa — y cuáles no.